Me puedo empeñar todo lo que quiera en leer a Chiquitín cuentos "de mayores", los escuchará muuuyyy atento y participará cada vez que tenga oportunidad pero, en realidad, lo que a él le gusta son los libros para chiquitines. Y A gallinita le gustan los colores (editorial Combel) le requetechifla, así está el pobre libro, destrozado, sólo es comparable al estado en el que se encuentra su otro gran amor: El pollo Pepe.
miércoles, 11 de junio de 2014
martes, 10 de junio de 2014
Mis manías personales: "exprimir" los libros
Cuando leo
libros con los peques me gusta exprimirlos al máximo (los libros, no los
peques): no sólo leer la historia y mirar los dibujos, sino intentar
desarrollar otras actividades que ayuden a que los niños se diviertan más, que
compartamos más tiempo juntos y también que aprendan. Unos libros dan para más
que otros, pero de todos ellos procuramos sacar lo máximo posible, aunque hay
que tener cuidado de que no se nos vaya la mano y al final consigamos el efecto
contrario: un soberano aburrimiento por sobredosis de deberes.
lunes, 9 de junio de 2014
Cuentos clásicos: Caperucita Roja
Para mí Caperucita Roja es el cuento clásico más popular, el primero que me viene a la cabeza y aun así...me resisto a comprarlo. No sé porqué, pero me pega más contado que leído.
Caperucita Roja es el primer cuento que conté a Pequeñita cuando era un bebé, ¡qué difícil me pareció! y el que, un poquito después, contábamos antes de ir a dormir. Me tumbaba en su cama y se lo contaba una y otra vez. Creo que alguna noche he llegado a repetirlo diez veces seguidas. Al principio se lo contaba yo sola, y luego lo hacíamos entre las dos. Ahora se lo cuento a Chiquitín, pero me parece que no le gusta tanto como a Pequeñita, porque aún no me ha pedido ningún bis.
Caperucita Roja es el primer cuento que conté a Pequeñita cuando era un bebé, ¡qué difícil me pareció! y el que, un poquito después, contábamos antes de ir a dormir. Me tumbaba en su cama y se lo contaba una y otra vez. Creo que alguna noche he llegado a repetirlo diez veces seguidas. Al principio se lo contaba yo sola, y luego lo hacíamos entre las dos. Ahora se lo cuento a Chiquitín, pero me parece que no le gusta tanto como a Pequeñita, porque aún no me ha pedido ningún bis.
viernes, 6 de junio de 2014
Mis preferidos, los míos: "Un burro es suficiente"
Hay un libro de cuando era pequeña que recuerdo con especial ilusión: Un burro es suficiente (Editorial Miñón). Mi primer libro "de mayores". Mi primer libro de tapa dura. Me acuerdo perfectamente de la historia y las ilustraciones en blanco y negro a plumilla. Habiendo pasado más de veinte años sin leerlo, aún recuerdo el nombre de algunos de sus personajes y, cada vez que oigo la palabra balandro, aunque tampoco es algo que ocurra muy a menudo... enseguida me viene a la mente este libro.
jueves, 5 de junio de 2014
En febrero: "Las habichuelas mágicas"
Y aquí llega otro cuento tradicional sencillito, sin princesas y en un libro muy cuidado para niños chiquitines: Las habichuelas mágicas. Pertenece a una colección de once títulos de la editorial Timunmas dedicada a historias tradicionales que se llama Cuentos clásicos con texturas. No es el único que tenemos, en nuestra pequeña biblioteca también viven Ricitos de oro (el primero de esta colección que leímos) y El lobo y los siete cabritillos (le chifla a Chiquitín), y ya le tengo echado el ojo a Alí Babá.
miércoles, 4 de junio de 2014
En febrero: "La Bella y la Bestia"
La bella y la bestia fue el libro favorito de Pequeñita durante el mes de febrero, luego cambiamos de preferencias, pero en febrero lo leímos cientos de veces y creo que con él inauguramos oficialmente la etapa de princesas de Pequeñita.
martes, 3 de junio de 2014
Mis manías personales: vocabulario
Cuando leo libros con mis pequeños, además de compartir tiempo y disfrutar de la historia y de los juegos que inventamos, me gusta aprovechar y escoger alguna palabra a la que dar importancia y que puedan aprender. Aunque me temo que, a veces, he llevado un poco al extremo esta manía y el empeño en aprender palabras y asociarlas con las imágenes ha penalizado un poco la diversión. Esto me ha pasado sobre todo con Pequeñita, con Chiquitín me he propuesto relajarme un poco.
Aunque la lectura además de la parte lúdica tiene una parte educativa importante, por el momento voy a centrarme en que todos disfrutemos juntos del tiempo que pasemos juntos y que los pequeños se aficionen poco a poco. Intentaré dejar que la parte educativa venga de manera menos forzada.
Aunque la lectura además de la parte lúdica tiene una parte educativa importante, por el momento voy a centrarme en que todos disfrutemos juntos del tiempo que pasemos juntos y que los pequeños se aficionen poco a poco. Intentaré dejar que la parte educativa venga de manera menos forzada.
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