domingo, 30 de marzo de 2014

Mis manías personales: cuidar los libros

No lo puedo evitar, aunque en general soy bastante vaga y desordenada, para los libros soy una maniática de mucho cuidado. Y además creo que esto es desde siempre. Me gusta cuidar mucho los libros:

  • No me gusta escribir en ellos, si es necesario prefiero hacer anotaciones en una hoja aparte e incluirla donde corresponda y, en todo caso, si necesito subrayar o anotar algo utilizo un lápiz (y apretando poquito).

  • No me gusta que los libros estén muy "abiertos". Recuerdo que de pequeña tenía una profesora que, para poder sujetar el libro con una mano mientras estaba de pie dando su explicaciones, enroscaba una de las mitades del libro. Uff!! Otra de ellas al abrir una nueva página pasaba su mano con fuerza por la parte en la que se unen las páginas para que quedase bien abierto ¡Escalofríos!

  • No me gustan tampoco las páginas arrugadas ni dobladas: para señalar la página en la que estoy utilizo un trozo de papel. No sé por qué pero tampoco soy muy aficionada a los marcapáginas, y eso que hay algunos preciosos, y como idea de manualidades de los peques para día del padre o de la madre, recordatorios de bautizos, comuniones, etc. me parecen estupendos, pero yo soy más de trozo de papel de periódico o de ticket de la compra. Glamurosa que es una. 

  • Estéticamente no me gustan mucho las librerías llenas de colecciones con hileras de libros todos iguales, así que, aunque me gusta que estén recogidos, no sigo un orden muy estricto. Eso sí, que se vea el lomo. Me pone un poco nerviosa ir a buscar un libro y no encontrarlo porque lo hayan guardado del revés, así que les insisto continuamente a los pequeños para que tengan los libros ordenados y los guarden de forma que se vea el lomo.

Creo que como consecuencia de esta manía nunca me ha gustado demasiado prestar libros ni que me los presten: creo que lo único peor que el que te estropeen un libro es dañar o perder uno que te haya dejado alguien.

Ahora con los niños sufro un poco. Al principio lo llevaba bastante mal: eso de ver páginas arrugadas o libros baboseados, me enfadaba bastante. Ahora lo llevo un poco mejor: Pequeñita ya va siendo grande (tres años y medio ahora) y hace tiempo que trata los libros bastante bien. Chiquitín (veinte meses) todavía es pequeño y sigue sin controlar su fuerza con los libros con pop-ups, y algún cuento que otro sigue comiéndose... pero bueno, es una fase. Lo que hago es procurar estar atenta para que no los rompan, dibujen en ellos ni los pierdan y, cuando les pillo con las manos en la masa, les explico que es mejor cuidarlos bien para que duren mucho y podamos contarlos muchas veces.

sábado, 29 de marzo de 2014

Primeros libros: colección "Mis pequeños Amigos"

El descubrimiento de la colección Mis pequeños Amigos (Comics y cuentos Asturias) también es mérito de mi suegra y, al igual que la colección Mis Amigos, también los había comprado para mis sobrinas y los tenía en su casa. No recuerdo exactamente cuándo nos los regaló, pero Pequeñita tendría alrededor de 20 meses cuando nos dio el primero de ellos, más o menos fue a la vez que la colección Mis Amigos. El resto de Mis pequeños Amigos creo que no llegó mucho después.

El primero fue El oso Eddy, El osito Eddy para nosotros. Nos encantó a las dos, lo leímos muchísimas veces y también jugamos a encontrar los animales que aparecían en las páginas:

El oso Eddy tiene un poco de apetito, pero cuando llega a casa se da cuenta de que no puede alcanzar la caja de las galletas. Paseando por el bosque ve una colmena y coge un poco de miel. Al día siguiente regresa con un ramo de flores para dar las gracias a las abejas.

No sé exactamente cuántos libros componen la colección, hace tiempo encontré una referencia en la web de la editorial, buscaba más libros parecidos, pero ahora que intento recopilar todos los datos... no encuentro nada. Suele pasar.

Los que tenemos nosotros son cinco: La conejita Lulú, El perro Sultán, El pato Lucas y La vaca Lupe (además de El oso Eddy). Todos ellos los hemos leído muchísimo, también con Chiquitín. Son libros pequeñitos, con tapas y cuatro o cinco hojas de cartón duro. Las ilustraciones son preciosas, con muchísimo color y brillo, y las historias son sencillas y cortas (un par de frases en cada doble página) pero al mismo tiempo son entretenidas.

El pato Lucas lo tenemos repe porque fue uno de los regalos que repartió un compañero de guardería de Pequeñita el día de su cumpleaños. Me parece una idea estupenda regalar cuentos, y estos no parecen muy caros como para comprar para todos los compañeros de clase. Aunque a mí me da un poco de reparo regalar libros a niños que no son los míos, para el próximo cumpleaños de Pequeñita ya sé cuál va a dar a sus compañeros de clase, porque en su colegio no está permitido llevar chuches y, en cambio, recomiendan los cuentos como obsequio a los compañeros en los cumpleaños.

Con Chiquitín todavía no sé cómo haré, porque su cumpleaños es en verano, pero me encantaría dar con un lugar en el que vendan libros de esta colección.

Primeros libros: colección "Mis amigos"

El descubrimiento de estos pequeños libros es totalmente mérito de mi suegra. Los compró para mis sobrinas, que son algo mayores que Pequeñita y Chiquitín y los tenía en su casa. El verano en que nació Chiquitín fuimos a su casa y a Pequeñita le encantaron, tal fue el flechazo que tuvimos que llevárnoslos.

La colección Mis Amigos, editada por Saldaña, está compuesta por cuatro pequeños libros: Mi amiga Nina, Mi amigo Pipo, Mi amigo Rufo y Mi amigo Rufo. Cada uno de ellos es un animal distinto: una vaca, un cerdo, un oso y un conejo respectivamente, y cada uno es de un color distinto. Son libros cuadrados, pequeñitos, de unos 12-15 cm, con páginas y tapas de cartón duro. Según he podido ver en su web, venían dentro de una cajita o funda, pero a mí ya no me llegó. En cada uno de ellos el protagonista cuenta, en una o dos frases por página, cuáles son las cosas que más le gusta hacer y que suele compartir con los protagonistas de los demás libritos. De esta forma, en cierta manera, los cuatro personajes están relacionados.

Pequeñita tenía 22 meses cuando los conoció, y creo que leímos cada uno de los libros, unos diez millones de veces. Aquel verano, durante el trayecto en coche hasta la playa, en algún momento estuve a punto de llorar, de verdad, sólo de pensar en tener que leer las mismas ocho páginas de los mismos cuatro cuentos una y otra vez. Pero bueno, a Pequeñita le encantaban y pedía constantemente que se los leyeses, los personajes eran majos y nos servían para aprender algo de vocabulario, así que bienvenidos.

Hace poco que Chiquitín también los ha descubierto. Ahora tiene veinte meses, y también le gustan mucho aunque, por suerte para mí, no es tan insistente como era Pequeñita.

Habrá que esperar para probar si funcionan igual de bien con Diminuta, por suerte están resistiendo bastante bien.

No he visto en el libro ni en la web una edad recomendada, pero por mi experiencia (de momento), funcionan bastante bien alrededor de los 18-22 meses, y si vienen en una cajita son un regalo estupendo para niños de estas edades, aunque a mí me da un poco de reparo regalar libros a niños que no son los míos. Es algo tan personal...

domingo, 9 de marzo de 2014

Primeros libros: "Mini diccionarios de los bebés"

Esta vez estoy casi segura de que el Mini diccionario de los bebés dedicado a los colores fue el primer libro que compré a Pequeñita. Tenía algo menos de un año. En su primer cumpleaños le regalé Los animales salvajes, que venía acompañado de un pequeño elefante de peluche. Algo después vinieron también La Granja y La Naturaleza.

Los Mini diccionarios de los bebés son una colección de pequeños libros editados por Panini, con forma cuadrada, cubiertas acolchadas y hojas gruesas de cartón. Las ilustraciones me encantan: son figuras hechas en plastilina, muy simpáticas y con un colorido muy llamativo. La plastilina, que por lo general no me gusta mucho para películas, me chifla en estos libros.

Sin duda, el favorito de Pequeñita era Los colores. Después de leer el nombre de cada figura una y otra vez, jugábamos a encontrarlas: cerrábamos el libro y yo le preguntaba si había una ballena, o un sol o una manzana, y pasábamos las hojas hasta que Pequeñita encontraba lo que estábamos buscando. De los cuatro libros que tenemos, éste es el que me resulta más colorido y alegre de todos. Lástima que el pobre no ha "sobrevivido" para que Chiquitín también lo pueda disfrutar. Habrá que reponerlo.

Pero bueno, ahora Chiquitín está entusiasmado con Los animales salvajes. Le gusta que veamos juntos los animales, señala cada uno de ellos preguntando ¿Ete? Yo le digo el nombre del animal y le pregunto cómo hace; me encanta el león, me derrito con sus rugidos, y también cuando llegamos al cocodrilo, el elefante o el mono: mueve sus manitas imitando sus gestos ¡Cualquier día me lo como! Esta misma tarde me ha cogido de la mano y me ha llevado hasta la librería donde tienen sus cuentos, ha cogido este libro y me ha llevado de la mano hasta nuestro rincón del sofá, me he sentado y ha trepado hasta el brazo del sofá acurrucándose a mi lado ¡Es más solete!

También disfruté mucho con Pequeñita y el libro de La granja: le encantaba decir el nombre de cada uno de los animales e imitar su sonido característico. Este aún no lo he leído con Chiquitín, pero no creo que tarde.

En las dos últimas páginas aparecen algunos de los personajes más representativos del libro, y también las aprovechamos para jugar: les pido que encuentren alguno de los personajes y figuras, así además repasamos vocabulario...