martes, 10 de junio de 2014

Mis manías personales: "exprimir" los libros

Cuando leo libros con los peques me gusta exprimirlos al máximo (los libros, no los peques): no sólo leer la historia y mirar los dibujos, sino intentar desarrollar otras actividades que ayuden a que los niños se diviertan más, que compartamos más tiempo juntos y también que aprendan. Unos libros dan para más que otros, pero de todos ellos procuramos sacar lo máximo posible, aunque hay que tener cuidado de que no se nos vaya la mano y al final consigamos el efecto contrario: un soberano aburrimiento por sobredosis de deberes.


A veces los pequeños les divierte representar partes de los cuentos, así que si hay alguna frase, gesto, sonido, o lo que sea, que les guste especialmente, ellos se ocupan. A Chiquitín le gusta mucho llamar a la puerta que aparece en una de las ilustraciones del cuento de El lobo y los siete cabritillos, está deseando que llegue esa parte. También les gusta mucho a los dos contar cuántos cabritillos aparecen.

También no gusta nombrar a los personajes o a los objetos que aparecen en las ilustraciones: cuantos más personajes y objetos variados mejor. Procuramos que no sea un interrogatorio sino algo divertido. Tenemos un libro de Pocoyo que trae al final dos páginas con dibujos de los objetos y personajes, lo utilizamos muchísimos, también los minidiccionarios de los bebés, pero, en general, esta es una de las tareas que se puede hacer más fácilmente con cualquier libro, junto con describir elementos de las escenas: colores, formas.

Parecida a la anterior, solemos jugar a buscar personajes u objetos a lo largo de las páginas. Hay que respetar el ritmo de cada niño, lo que resulta sencillo cuando juego con uno solo, cuando juego con Pequeñta y Chiquitín a la vez tengo que tener cuidado para que los dos tengan su oportunidad y se diviertan.

También sacamos partido de los textos, haciendo especial énfasis en las palabras nuevas, como la "manada" de Elmer, y aprendiendo nuevas palabras relacionadas, como el "marsupio" en el que las mamás canguro llevan a sus bebés.

Pero también utilizamos los libros como objeto para hacer construcciones, bandeja para jugar a las comiditas o para enlosar el suelo como el camino del país de Oz,.

No hay comentarios:

Publicar un comentario