sábado, 13 de diciembre de 2014

¿Operación pañal? Con cuentos es mejor

Chiquitín (todavía) usa pañal. Tiene dos años y medio y la verdad es que es un tema que no me preocupa nada (de momento), así que no le presiono, aunque de vez en cuando le pregunto si le apetece hacer pipí o caca en el váter, a lo que el responde "nooo" con los ojos grandes grandes y el tono dulce dulce que te derrite. Así que nada, a por otra cosa.

El caso es que hoy ha decidido que no quiere llevar pañal. ¡Danger, danger! Le he preguntado si se quería sentar en el váter y ha dicho que sí. Así que nada, le hemos acompañado Pequeñita y yo con algunas canciones y... ¡algunos cuentos! Así la "experiencia" le es más agradable. A ver si se anima y nos quitamos el pañal, que, aunque es una cosa que no me agobia, no estaría mal ir completando...

jueves, 6 de noviembre de 2014

En octubre: "Caramba"

Este es un libro que recomendaban en junio de 2013 en uno de los blogs que sigo. Hablaban de él con tanto entusiasmo que estuve investigando un poco. De todo lo que encontré, me quedo con el descubrimiento de su autora/ilustradora, Marie Louise Gray. Sin embargo tardé bastante en decidirme a comprarlo y, cundo lo hice, fue para regalárselo a mi sobrina pequeña, aunque finalmente no me animé a dárselo y nos lo quedamos nosotros.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Mis manías personales: la censura

Ayer estuve en un centro comercial con Diminuta. Pequeñita estaba en el cole y Chiquitín en la guarde en horario de adaptación, así que aproveché que Diminuta estaba tranquilita para darme una panzada en la sección de libros a ver si encontraba algún detallito para los amigos del cole de Pequeñita y para comprar algo para los bichejos.

Mis preferidos, los míos: "El paquete parlante"

Este es uno de los libros que estoy deseando que los pequeñuelos lean, pero me gustaría conseguir un ejemplar nuevo. Lástima que esté descatalogado desde hace tiempo. Hace algunos años, yo creo que no tenía ni sobrinas, o eran muy pequeñas, contacté con la editorial Salvat para ver si era posible conseguir alguno, pero nada, está descatalogado.

jueves, 4 de septiembre de 2014

En agosto... casi en blanco

Ya ha terminado agosto, estamos en septiembre y las vacaciones se han acabado. Quizás sea momento de hacer balance.

Creo que ha sido el mejor verano de mi vida, al menos de mi vida "de mayor". He podido estar todo el tiempo con los bichejos y los bichejos han podido estar juntos todo el rato: jugando, haciendo deporte, pintando, peleando, vagueando también, sin horarios estrictos.

domingo, 20 de julio de 2014

Hola soy mamá, me gustan mucho los libros

Hoy los peques, bueno, en realidad los dos mayores, estaban un poco revolucionados y he improvisado un juego rápido. Como la que más inquieta era Pequeñita, he empezado con ella: la he sentado en mis rodillas de espaldas a mí y mirando a Chiquitín, me he encogido un poco escondiéndome detrás de ella y la he cogido por las muñecas, después he comenzado a moverlas y a hablar como si fuese una marioneta.

Este juego sólo lo habíamos probado una vez más, justo hace un año nuestras vacaciones en Ainsa. Estábamos alojados en un hotel muy elegante y la cena se estaba complicando un poco con Pequeñita... Mientras jugábamos no paraba de reírse a carcajadas. Lástima no tener un vídeo, papá sólo acertó a sacar unas pocas fotos con el móvil que se ven fatal...

Esta vez también se apuntó Chiquitín y no pararon de reírse durante todo el rato que duró el juego.

Cuando la marioneta era Pequeñita cada vez decía algo distinto, pero siempre del estilo de "¡Hola, soy una princesa de ricitos de oro, me gusta mucho bailar y jugar con mi hermanito!". Cuando era el turno de Chiquitín decía lo mucho que le gustaba jugar a la pelota.

Luego llegó el turno de que Pequeñita cogiese mis manos y hablase: "¡Hola, soy mamá, y me gustan mucho los libros!" ¡Casi me derrito!

martes, 15 de julio de 2014

En julio: "Bee"

Este fin de semana ha sido el cumpleaños de Chiquitín. Hemos ido a casa a celebrarlo con la familia, y la Tía Loca le ha regalado un libro muy chuli que se llama Bee (editorial Susaeta). Los dos lo han pasado en grande leyéndolo. He disfrutado mucho viendo como la Tía Loca le contaba la historia, jugaban a descubrir los animales y le gastaban bromas. Chiquitín no paraba de reír. Tiene una risa preciosa, tan sincera, alegre, inocente y contagiosa que a veces sientes un cosquilleo... como si se te encogiesen las tripillas, no sé cómo explicarlo. Y se le ponen los ojillos pequeños y brillantes. ¡Qué sol! Es la clase de momentos que no quisiera olvidar nunca, la lástima es que he estado lenta sacando la cámara de vídeo...

martes, 1 de julio de 2014

Cuidado con lo que deseas...

Esto es justo lo que he pensado esta mañana a las 7.30...

Normalmente Chiquitín tiene un despertar maravilloso, en realidad él en general es un niño adorable: es alegre, simpático, activo, cariñoso, y a la hora de despertar no es una excepción. Me encanta cuando por la mañana bien tempranito llega con su cuento de Pocoyo, o del Pollo Pepe, o el que más le apetezca en ese momento, pidiendo con su lengua de trapo que se lo cuente. Sin embargo, desde que se rompió la clavícula... las cosas han cambiado un poco.

Con tanto reposo, se cansaba de cuentos todo el día y al final no pude evitar recurrir a la tele o la tablet. No me importa que los niños vean dibujos en la televisión o en la tablet, o que la usen para jugar, hay tiempo para todo, pero el caso que se ha aficionado demasiado y últimamente se levanta muy temprano, más de lo habitual, muy nervioso arrastrando la tablet o pidiendo que le pongamos los dibujos en la tele. No he podido evitar sentirme fatal y desear que todo vuelva a la normalidad...

Así que esta mañana un poco más tarde de lo normal, pero aún así a las 7.30 de la madrugada, mi Chiquitín ha venido a buscarme con un cuento. Me ha pillado tan cansada que casi no podía enfocar las letras, pero... ¡te quiero Chiquitín! Ojalá todos los días sean así, qué forma más maravillosa de comenzar el día.

sábado, 28 de junio de 2014

Pobre pringada: replanteando objetivos

Ha acabado la primera semana de vacaciones... y ya me estoy replanteando mis objetivos: con que no vean mucho la tele y que no se peleen mucho... me doy por satisfecha. Si es que la idea era unas vacaciones de verdad ¡a quién se le ocurre ponerse todo ese montón de objetivos!

Si un día pintamos, bien. Si otro día leemos, bien. Si un día vamos a los columpios, bien. Si otro día hay piscina, bien. Si un día vamos a la compra, bien. Si un día hacemos un bizcocho, bien. Si un día hacemos una ficha, un milagro.

Pero que disfruten, que pasen tiempo juntos entre ellos y con nosotros, ya tendremos tiempo durante el curso para horarios y demás.

martes, 24 de junio de 2014

No dejan de sorprenderme

Es verdad que los niños son impredecibles y sorprendentes, yo no dejo de asombrarme con Pequeñita y Chiquitín (Diminuta aún es pequeña). Entre los motivos de asombro es la capacidad de retener en la memoria datos que creería imposibles, claro, y también la facilidad de olvidar otros muchos que se les han repetido millones de veces. Creo que hace no mucho he leído algo sobre esto.

No importa cuantas veces les repita que se cambien de ropa nada más llegar a casa, que no se peleen, que hay que cruzar de la mano... no hay manera, pero si viene su tía hace un año justo, montamos en metro, comemos fuera y vamos a un concierto... se acordará perfectamente de que a la salida del concierto le dieron una chapa que no habían vuelto a ver desde entonces. ¡Qué tía! Esta es Pequeñita.

lunes, 23 de junio de 2014

Hoy empiezan las vacaciones escolares: ¡San Críspulo me proteja!

Hoy empiezan las vacaciones en los colegios y lo he cogido con ganas. El mes de mayo me lo pasé solita con Diminuta mientras Pequeñita estaba en el cole y Chiquitín en la guardería, así yo me recuperaba y Diminuta y yo nos conocíamos un poco. Desde el comienzo de junio se ha unido también Chiquitín a nuestro pequeño club porque se hizo daño en un brazo y no puede ir a la guarde. Me llevé un disgusto enorme por lo del brazo pero la verdad es que he disfrutado muchísimo estos días con mi solete. Y ahora que ya no hay colegios... ¡ya estamos todos!

domingo, 22 de junio de 2014

Los tres cerditos

Cuando Pequeñita cumplió dos años tuvimos un cumpleaños temático: cerditos.

Habíamos evolucionado de Caperucita Roja a Los tres cerditos, y ademas estábamos en temporada alta de Peppa Pig, así que la cosa estaba clara.

sábado, 21 de junio de 2014

Instituto Cervantes: Día "E", día del español

Esta mañana viendo las noticias nos hemos enterado de que hoy se celebra el día de todos los que hablamos en español, y el Instituto Cervantes ha organizado actividades en todas sus sedes. Así que hemos convencido a papá para que nos llevase a la sede de Madrid y, después de las pegas de siempre... al final hemos ido todos a Madrid ¡Nuestra primera salida "formal" de familia numerosa! así que nos hemos puesto todo lo guapos que hemos podido ¡y al Instituto Cervantes!

viernes, 20 de junio de 2014

En junio: "Simón el pequeño castor"

De repente hace pocos días me acordé de dos libros que teníamos mi hermana y yo cuando éramos pequeñas: Simón en Japón era el de ella y Simón en Egipto el mío (editorial Alfredo Ortells), y me entraron unas ganas locas de leerlos de nuevo para ver si les podrían gustar a los bichos.

A nosotras nos los regalaron cuando éramos algo mayores que ellos, ya sabíamos leer solas perfectamente, y nos encantaban, así que a lo mejor también les podría gustar ahora a los peques. Por lo que recordaba, era unos libros en formato apaisado, las cubiertas tenían unos colores muy vivos, los textos no eran muy largos, y combinaban una página con algo de texto (de buen tamaño, como dicen en la tele) con otra con una ilustración también grande.

jueves, 19 de junio de 2014

Libros para pequeños: "Teo en el parque natural"

Lo reconozco: de pequeña nunca me gustaron mucho los libros de Teo. Creo que es porque cuando los leí por primera vez era un poco más mayor que el público al que va dirigido y me parecieron demasiado "didácticos", de esos libros en los que queda muy claro que son para aprender cosas más que para contar historias, divertirse, imaginar aventuras, si es que los títulos ya lo dicen todo: Teo en la granja, Teo en la nieve, Teo tiene un hermanito... Así que le cogí un poco de manía a pesar de que le reconozco grandes virtudes.

El caso es que, pese a mis recelos iniciales, me decidí a comprar uno de sus títulos en un ataque de gula y, he de admitir que me ha venido muy bien, así que tengo que reconocer sus buenas cualidades y estar agradecida.

miércoles, 18 de junio de 2014

Mis manías personales: preguntar a la RAE

Cada vez tengo más dudas sobre ortografía, uso de los pronombres, conjugaciones... no sé si será porque cada vez leo menos y al escribir me fío del corrector ortográfico del editor de textos, pero cada vez necesito consultar más el diccionario, o manuales de gramática, así que los pobres señores que atienden el servicio de consultas online de la RAE tienen que estar fritos conmigo, porque la verdad es que muchas veces resulta más cómodo preguntar directamente a los que saben.

martes, 17 de junio de 2014

En mayo: "Un beso antes de dormir"

Este libro es recomendación de la guardería, bueno, indirectamente. Una tarde hablando con la enfermera, en la que confío mucho porque que es una mujer muy normal, muy directa, con mucho sentido común y energía, y que además se nota que adora a los niños, estuvimos comentando cómo se encontraban Pequeñita y Chiquitín ante la próxima llegada de Diminuta.

La verdad es que los niños parecían muy contentos, pero habíamos notado que estaban un poco sensiblillos. Así que me comentó que una de las educadoras había estado trabajando con su grupo las sensaciones de los niños ante la llegada de un nuevo hermanito, y que había funcionado muy bien. Sus recomendaciones las había publicado en un documento de libre acceso en Internet: Papá, Mamá... ¿Ahora cuál es mi lugar?

lunes, 16 de junio de 2014

Primeros libros: "Colección Orejotas"

De pequeña me encantaba ir el fin de semana a ver a los abuelos y luego al quiosco que había cerca del parque y elegir con mi hermana un cuento para cada una. Nos hacía muchísima ilusión rebuscar en todo el cajón lleno de cuentos el que nos íbamos a llevar ese fin de semana. Eran cuadernillos de esos finitos, con pocas hojas y bastante baratos.

Si es que... muchas veces no hace falta más. Lo importante es fomentar la ilusión por descubrir historias y personajes nuevos y disfrutarlos, a ser posible en familia, con los papás, con los hermanos o con los yayos, pero poder compartir y sentirse especiales por disfrutar de la lectura, y por supuesto, que los cuentos estén cuidados, pensados con cariño y realizados con esmero para los peques.

domingo, 15 de junio de 2014

Adivinanzas pera pequeños: "¿Qué toco?"

En el colegio de Pequeñita tienen como objetivo fomentar la lectura ya desde primero de infantil, para ello cada semana los niños cogen, o les dan, que eso aún no lo sé, un libro de la biblioteca alternando español el inglés. Es lo que llaman Animación a la lectura. La idea es leerlo en familia y devolverlo pasado el fin de semana junto con una hoja en la que los niños habrán realizado un dibujo sobre el cuento en cuestión. Además los padres deberemos firmar una ficha confirmando que el libro ha sido leído. En fin, la verdad es que mí también me gustaría que nos dieran información tan detallada de todo lo que leen en clase.

sábado, 14 de junio de 2014

Teatro: "¿Caperucita roja?"

Esto no es lo que leo con mis hijos... pero casi: el teatro es lo más parecido que se me ocurre a contar una historia. Me encanta, y me encanta Caperucita, y me encanta la compañía de teatro Arbolé, así que cuando la Tía Loca le pidió a Papá Noel unas entradas para la obra de teatro ¿Caperucita Roja? me puse contentísima.

viernes, 13 de junio de 2014

En abril: el cuento del beso que se escapa

En enero Chiquitín pasó algunos días malito con fiebre, estaba tan cansado que sólo tenía ganas de leer El pollo Pepe y nos cogía de la mano para ir a buscarlo a la estantería porque no tenía ni fuerzas para ir él solo. Así que cuando vi en Internet que una librería organizaba una visita de Pepe en su local, y que leerían el cuento y harían juegos, como Chiquitín ya estaba recuperado, no me lo pensé dos veces... y empecé la campaña para convencer a papá para ir al quinto pino en coche para leer un cuento sobre un pollo, que además nos sabíamos de memoria. Pero mira, esta vez lo conseguí, aunque por supuesto hubo drama porque, para variar, no encontrábamos la calle.

miércoles, 11 de junio de 2014

Primeros libros: "A gallinita le gustan los colores"

Me puedo empeñar todo lo que quiera en leer a Chiquitín cuentos "de mayores", los escuchará muuuyyy atento y participará cada vez que tenga oportunidad pero, en realidad, lo que a él le gusta son los libros para chiquitines. Y A gallinita le gustan los colores (editorial Combel) le requetechifla, así está el pobre libro, destrozado, sólo es comparable al estado en el que se encuentra su otro gran amor: El pollo Pepe.

martes, 10 de junio de 2014

Mis manías personales: "exprimir" los libros

Cuando leo libros con los peques me gusta exprimirlos al máximo (los libros, no los peques): no sólo leer la historia y mirar los dibujos, sino intentar desarrollar otras actividades que ayuden a que los niños se diviertan más, que compartamos más tiempo juntos y también que aprendan. Unos libros dan para más que otros, pero de todos ellos procuramos sacar lo máximo posible, aunque hay que tener cuidado de que no se nos vaya la mano y al final consigamos el efecto contrario: un soberano aburrimiento por sobredosis de deberes.

lunes, 9 de junio de 2014

Cuentos clásicos: Caperucita Roja

Para mí Caperucita Roja es el cuento clásico más popular, el primero que me viene a la cabeza y aun así...me resisto a comprarlo. No sé porqué, pero me pega más contado que leído.

Caperucita Roja es el primer cuento que conté a Pequeñita cuando era un bebé, ¡qué difícil me pareció! y el que, un poquito después, contábamos antes de ir a dormir. Me tumbaba en su cama y se lo contaba una y otra vez. Creo que alguna noche he llegado a repetirlo diez veces seguidas. Al principio se lo contaba yo sola, y luego lo hacíamos entre las dos. Ahora se lo cuento a Chiquitín, pero me parece que no le gusta tanto como a Pequeñita, porque aún no me ha pedido ningún bis.

viernes, 6 de junio de 2014

Mis preferidos, los míos: "Un burro es suficiente"

Hay un libro de cuando era pequeña que recuerdo con especial ilusión: Un burro es suficiente (Editorial Miñón). Mi primer libro "de mayores". Mi primer libro de tapa dura. Me acuerdo perfectamente de la historia y las ilustraciones en blanco y negro a plumilla. Habiendo pasado más de veinte años sin leerlo, aún recuerdo el nombre de algunos de sus personajes y, cada vez que oigo la palabra balandro, aunque tampoco es algo que ocurra muy a menudo... enseguida me viene a la mente este libro.

jueves, 5 de junio de 2014

En febrero: "Las habichuelas mágicas"

Y aquí llega otro cuento tradicional sencillito, sin princesas y en un libro muy cuidado para niños chiquitines: Las habichuelas mágicas. Pertenece a una colección de once títulos de la editorial Timunmas dedicada a historias tradicionales que se llama Cuentos clásicos con texturas. No es el único que tenemos, en nuestra pequeña biblioteca también viven Ricitos de oro (el primero de esta colección que leímos) y El lobo y los siete cabritillos (le chifla a Chiquitín), y ya le tengo echado el ojo a Alí Babá.

miércoles, 4 de junio de 2014

En febrero: "La Bella y la Bestia"

La bella y la bestia fue el libro favorito de Pequeñita durante el mes de febrero, luego cambiamos de preferencias, pero en febrero lo leímos cientos de veces y creo que con él inauguramos oficialmente la etapa de princesas de Pequeñita.

martes, 3 de junio de 2014

Mis manías personales: vocabulario

Cuando leo libros con mis pequeños, además de compartir tiempo y disfrutar de la historia y de los juegos que inventamos, me gusta aprovechar y escoger alguna palabra a la que dar importancia y que puedan aprender. Aunque me temo que, a veces, he llevado un poco al extremo esta manía y el empeño en aprender palabras y asociarlas con las imágenes ha penalizado un poco la diversión. Esto me ha pasado sobre todo con Pequeñita, con Chiquitín me he propuesto relajarme un poco.

Aunque la lectura además de la parte lúdica tiene una parte educativa importante, por el momento voy a centrarme en que todos disfrutemos juntos del tiempo que pasemos juntos y que los pequeños se aficionen poco a poco. Intentaré dejar que la parte educativa venga de manera menos forzada.

domingo, 25 de mayo de 2014

Primeros libros: "Las cinco ovejitas"

Una vez más... No me acuerdo de cuándo compré este libro... Sé dónde fue, y sé que fui sola, así que casi seguro seguro que fue durante la baja maternal después del nacimiento de Chiquitín, o sea que... tiene que haber sido en el último trimestre de 2012.

Cuando lo vi me llamó inmediatamente la atención. Las cinco ovejitas (Susaeta) es un libro pequeñito, de tapas y páginas de cartón duro que, además, incorporan texturas: el cuerpo de las cinco ovejas protagonistas es de lana (o similar) blanca muuuuuy suave.

lunes, 19 de mayo de 2014

Nuevos clásicos: "Elmer"

Una vez más esto me pasa por no haber empezado antes este diario: no recuerdo cuándo conocimos a Elmer. Aunque estoy casi segura de que fue más o menos... para el carnaval del año pasado (2013). Sí, si no estoy muy equivocada, un día aproveché el descanso de la hora de comer en el trabajo para acercarme a Imaginarium buscando un disfraz de hada para Pequeñita y fue entonces cuando compré el libro. Pequeñita tendría unos dos años y medio más o menos, y Chiquitín unos seis meses.

domingo, 18 de mayo de 2014

En enero: "La casita de chocolate"

La verdad es que, aunque la historia Hansel y Gretel está entre los cuentos tradicionales que tengo en mi lista mental, me resistía a contársela a los pequeños o comprar el libro: eso de que los padres abandonasen a los niños no lo veía yo claro... Pero bueno, al final me dio igual, nos regalaron dos cuentos, y a Pequeñita y a Chiquitín les dio fuerte con ellos durante el mes de enero, así que la solución que se me ocurrió fue tunear un poco la historia, y en mi versión los niños no son abandonados sino que se pierden durante un paseo por el bosque y sus papás se quedan muy preocupados. Cursi que es una.

miércoles, 14 de mayo de 2014

En enero: "El gato con botas"

Me encantan los cuentos clásicos y a mis peques también. Les compro libros de todo tipo: cuentos de siempre, recomendaciones que recojo de Internet o de revistas, títulos que compro por probar... pero, hasta el momento, los que más les suelen gustar son los cuentos tradicionales, y no puedo dejar de preguntarme qué es eso que tienen de especial.

jueves, 8 de mayo de 2014

Diminuta ya está aquí

Hace unos días llegó Diminuta con algunas semanas de adelanto. Es muy bonita, se parece un poco a Pequeñita y también tiene cosas de Chiquitín, es muy tranquila y huele a palomitas. Sus hermanos están encantados con ella: la cuidan mucho y siempre quieren cogerla y darle besos.

Ayer leímos nuestro primer cuento todos juntos: Un beso antes de dormir. La sensación de tener a los tres pequeños conmigo, estar todos juntos y estar bien no se puede explicar y no hay forma de estar suficientemente agradecido.

Me encantaría que estos momentos y esta sensación de paz durasen para siempre.

sábado, 26 de abril de 2014

En diciembre "Berta va en avión"

El pasado diciembre me acerqué un momento al VIPS que hay junto a mi trabajo y, de paso que compraba algunas cosillas, me paré a ver si había algún cuento que pudiese gustar a los pequeñuelos. Entonces conocí la colección Mi amiga Berta (editorial Salamandra). La verdad es no la había visto antes y me decidí a probar suerte. La protagonista me recordaba un poco a Pequeñita: más o menos de la misma edad y rubitas; el tamaño del libro me parecía manejable para Chiquitín, aunque al tener hojas finas me parecía un poco arriesgado, sobre todo para la pequeña Berta...

viernes, 25 de abril de 2014

Día del libro 2014: bien hecho Pequeñita y Chiquitín

Para celebrar el día del libro, tanto en el colegio de Pequeñita como en la guarde de Chiquitín, los niños han preparado sus propios marcapáginas.

El de Pequeñita es una cartulina en la que su profesora de inglés ha escrito por una cara "World Book Day" y los peques lo han repasado con rotulador rojo, y por la otra cara han pegado algunas palabras que parecen recortadas de revistas. Luego han plastificado la cartulina.

El de Chiquitín no es de cartulina sino de goma eva, está pintado de muchos colores y es muy alegre. También está cubierto de plástico para que resulte más duradero.

¡Son preciosos!



miércoles, 23 de abril de 2014

Día del libro 2014: misión cumplida para Pequeñita

Al final podemos decir ¡misión cumplida! El domingo mientras Chiquitín y papá dormían la siesta, las chicas de la casa (por el momento) nos dedicamos a hacer unos preciosos marcapáginas para que Pequeñita se los pudiese regalar a sus señoritas. Creo que es de las actividades conjuntas que más hemos disfrutado las dos.

domingo, 20 de abril de 2014

Día del libro 2013

El año pasado tanto Pequeñita como Chiquitín iban a la guardería. Si no recuerdo mal, en la clase de Chiquitín nos pidieron que llevásemos una flor para celebrar el día del libro. En clase de Pequeñita hicieron un precioso marcapáginas.

viernes, 18 de abril de 2014

Primeros libros: "Los cuentos de Pocoyó"

Me chifla Pocoyó, me parece tiernísimo, y los demás personajes, muy simpáticos, pero tanto para Pequeñita como para Chiquitín el favorito es Pato.

Seguramente éste no es propiamente del tipo de "primeros libros" para niños, pero Los cuentos de Pocoyó es uno de mis libros mas especiales y queridos, y a Pequeñita y Chiquitín les encantó cuando tenían alrededor del año y medio.

domingo, 30 de marzo de 2014

Mis manías personales: cuidar los libros

No lo puedo evitar, aunque en general soy bastante vaga y desordenada, para los libros soy una maniática de mucho cuidado. Y además creo que esto es desde siempre. Me gusta cuidar mucho los libros:

  • No me gusta escribir en ellos, si es necesario prefiero hacer anotaciones en una hoja aparte e incluirla donde corresponda y, en todo caso, si necesito subrayar o anotar algo utilizo un lápiz (y apretando poquito).

  • No me gusta que los libros estén muy "abiertos". Recuerdo que de pequeña tenía una profesora que, para poder sujetar el libro con una mano mientras estaba de pie dando su explicaciones, enroscaba una de las mitades del libro. Uff!! Otra de ellas al abrir una nueva página pasaba su mano con fuerza por la parte en la que se unen las páginas para que quedase bien abierto ¡Escalofríos!

  • No me gustan tampoco las páginas arrugadas ni dobladas: para señalar la página en la que estoy utilizo un trozo de papel. No sé por qué pero tampoco soy muy aficionada a los marcapáginas, y eso que hay algunos preciosos, y como idea de manualidades de los peques para día del padre o de la madre, recordatorios de bautizos, comuniones, etc. me parecen estupendos, pero yo soy más de trozo de papel de periódico o de ticket de la compra. Glamurosa que es una. 

  • Estéticamente no me gustan mucho las librerías llenas de colecciones con hileras de libros todos iguales, así que, aunque me gusta que estén recogidos, no sigo un orden muy estricto. Eso sí, que se vea el lomo. Me pone un poco nerviosa ir a buscar un libro y no encontrarlo porque lo hayan guardado del revés, así que les insisto continuamente a los pequeños para que tengan los libros ordenados y los guarden de forma que se vea el lomo.

Creo que como consecuencia de esta manía nunca me ha gustado demasiado prestar libros ni que me los presten: creo que lo único peor que el que te estropeen un libro es dañar o perder uno que te haya dejado alguien.

Ahora con los niños sufro un poco. Al principio lo llevaba bastante mal: eso de ver páginas arrugadas o libros baboseados, me enfadaba bastante. Ahora lo llevo un poco mejor: Pequeñita ya va siendo grande (tres años y medio ahora) y hace tiempo que trata los libros bastante bien. Chiquitín (veinte meses) todavía es pequeño y sigue sin controlar su fuerza con los libros con pop-ups, y algún cuento que otro sigue comiéndose... pero bueno, es una fase. Lo que hago es procurar estar atenta para que no los rompan, dibujen en ellos ni los pierdan y, cuando les pillo con las manos en la masa, les explico que es mejor cuidarlos bien para que duren mucho y podamos contarlos muchas veces.

sábado, 29 de marzo de 2014

Primeros libros: colección "Mis pequeños Amigos"

El descubrimiento de la colección Mis pequeños Amigos (Comics y cuentos Asturias) también es mérito de mi suegra y, al igual que la colección Mis Amigos, también los había comprado para mis sobrinas y los tenía en su casa. No recuerdo exactamente cuándo nos los regaló, pero Pequeñita tendría alrededor de 20 meses cuando nos dio el primero de ellos, más o menos fue a la vez que la colección Mis Amigos. El resto de Mis pequeños Amigos creo que no llegó mucho después.

El primero fue El oso Eddy, El osito Eddy para nosotros. Nos encantó a las dos, lo leímos muchísimas veces y también jugamos a encontrar los animales que aparecían en las páginas:

El oso Eddy tiene un poco de apetito, pero cuando llega a casa se da cuenta de que no puede alcanzar la caja de las galletas. Paseando por el bosque ve una colmena y coge un poco de miel. Al día siguiente regresa con un ramo de flores para dar las gracias a las abejas.

No sé exactamente cuántos libros componen la colección, hace tiempo encontré una referencia en la web de la editorial, buscaba más libros parecidos, pero ahora que intento recopilar todos los datos... no encuentro nada. Suele pasar.

Los que tenemos nosotros son cinco: La conejita Lulú, El perro Sultán, El pato Lucas y La vaca Lupe (además de El oso Eddy). Todos ellos los hemos leído muchísimo, también con Chiquitín. Son libros pequeñitos, con tapas y cuatro o cinco hojas de cartón duro. Las ilustraciones son preciosas, con muchísimo color y brillo, y las historias son sencillas y cortas (un par de frases en cada doble página) pero al mismo tiempo son entretenidas.

El pato Lucas lo tenemos repe porque fue uno de los regalos que repartió un compañero de guardería de Pequeñita el día de su cumpleaños. Me parece una idea estupenda regalar cuentos, y estos no parecen muy caros como para comprar para todos los compañeros de clase. Aunque a mí me da un poco de reparo regalar libros a niños que no son los míos, para el próximo cumpleaños de Pequeñita ya sé cuál va a dar a sus compañeros de clase, porque en su colegio no está permitido llevar chuches y, en cambio, recomiendan los cuentos como obsequio a los compañeros en los cumpleaños.

Con Chiquitín todavía no sé cómo haré, porque su cumpleaños es en verano, pero me encantaría dar con un lugar en el que vendan libros de esta colección.

Primeros libros: colección "Mis amigos"

El descubrimiento de estos pequeños libros es totalmente mérito de mi suegra. Los compró para mis sobrinas, que son algo mayores que Pequeñita y Chiquitín y los tenía en su casa. El verano en que nació Chiquitín fuimos a su casa y a Pequeñita le encantaron, tal fue el flechazo que tuvimos que llevárnoslos.

La colección Mis Amigos, editada por Saldaña, está compuesta por cuatro pequeños libros: Mi amiga Nina, Mi amigo Pipo, Mi amigo Rufo y Mi amigo Rufo. Cada uno de ellos es un animal distinto: una vaca, un cerdo, un oso y un conejo respectivamente, y cada uno es de un color distinto. Son libros cuadrados, pequeñitos, de unos 12-15 cm, con páginas y tapas de cartón duro. Según he podido ver en su web, venían dentro de una cajita o funda, pero a mí ya no me llegó. En cada uno de ellos el protagonista cuenta, en una o dos frases por página, cuáles son las cosas que más le gusta hacer y que suele compartir con los protagonistas de los demás libritos. De esta forma, en cierta manera, los cuatro personajes están relacionados.

Pequeñita tenía 22 meses cuando los conoció, y creo que leímos cada uno de los libros, unos diez millones de veces. Aquel verano, durante el trayecto en coche hasta la playa, en algún momento estuve a punto de llorar, de verdad, sólo de pensar en tener que leer las mismas ocho páginas de los mismos cuatro cuentos una y otra vez. Pero bueno, a Pequeñita le encantaban y pedía constantemente que se los leyeses, los personajes eran majos y nos servían para aprender algo de vocabulario, así que bienvenidos.

Hace poco que Chiquitín también los ha descubierto. Ahora tiene veinte meses, y también le gustan mucho aunque, por suerte para mí, no es tan insistente como era Pequeñita.

Habrá que esperar para probar si funcionan igual de bien con Diminuta, por suerte están resistiendo bastante bien.

No he visto en el libro ni en la web una edad recomendada, pero por mi experiencia (de momento), funcionan bastante bien alrededor de los 18-22 meses, y si vienen en una cajita son un regalo estupendo para niños de estas edades, aunque a mí me da un poco de reparo regalar libros a niños que no son los míos. Es algo tan personal...

domingo, 9 de marzo de 2014

Primeros libros: "Mini diccionarios de los bebés"

Esta vez estoy casi segura de que el Mini diccionario de los bebés dedicado a los colores fue el primer libro que compré a Pequeñita. Tenía algo menos de un año. En su primer cumpleaños le regalé Los animales salvajes, que venía acompañado de un pequeño elefante de peluche. Algo después vinieron también La Granja y La Naturaleza.

Los Mini diccionarios de los bebés son una colección de pequeños libros editados por Panini, con forma cuadrada, cubiertas acolchadas y hojas gruesas de cartón. Las ilustraciones me encantan: son figuras hechas en plastilina, muy simpáticas y con un colorido muy llamativo. La plastilina, que por lo general no me gusta mucho para películas, me chifla en estos libros.

Sin duda, el favorito de Pequeñita era Los colores. Después de leer el nombre de cada figura una y otra vez, jugábamos a encontrarlas: cerrábamos el libro y yo le preguntaba si había una ballena, o un sol o una manzana, y pasábamos las hojas hasta que Pequeñita encontraba lo que estábamos buscando. De los cuatro libros que tenemos, éste es el que me resulta más colorido y alegre de todos. Lástima que el pobre no ha "sobrevivido" para que Chiquitín también lo pueda disfrutar. Habrá que reponerlo.

Pero bueno, ahora Chiquitín está entusiasmado con Los animales salvajes. Le gusta que veamos juntos los animales, señala cada uno de ellos preguntando ¿Ete? Yo le digo el nombre del animal y le pregunto cómo hace; me encanta el león, me derrito con sus rugidos, y también cuando llegamos al cocodrilo, el elefante o el mono: mueve sus manitas imitando sus gestos ¡Cualquier día me lo como! Esta misma tarde me ha cogido de la mano y me ha llevado hasta la librería donde tienen sus cuentos, ha cogido este libro y me ha llevado de la mano hasta nuestro rincón del sofá, me he sentado y ha trepado hasta el brazo del sofá acurrucándose a mi lado ¡Es más solete!

También disfruté mucho con Pequeñita y el libro de La granja: le encantaba decir el nombre de cada uno de los animales e imitar su sonido característico. Este aún no lo he leído con Chiquitín, pero no creo que tarde.

En las dos últimas páginas aparecen algunos de los personajes más representativos del libro, y también las aprovechamos para jugar: les pido que encuentren alguno de los personajes y figuras, así además repasamos vocabulario...

miércoles, 19 de febrero de 2014

Primeros libros - Tela: "Cucú"

Maniática como soy de recordar toda clase de datos, fechas, detalles, etc. me da rabia no acordarme de cuál fue el primer libro que compré para los niños.

Creo que uno de los primeros libros que recibió Pequeñita fue un libro de tela que le regalaron mis padres: Cucú, de la editorial Combel. Recuerdo bien que se lo regalaron mis padres, pero no si fue para un cumpleaños, Navidad o porque hoy es hoy. Y así no hay manera de saber qué edad tenía, aunque estoy segura de que tenía menos de un año.

Es un libro de tela acolchada, muy amoroso, para que los niños puedan manejarlo cómodamente desde que son bebés sin riesgo para nadie: ni para los niños... ni para el libro. Sus cuatro páginas son redondas y en cada una de ellas hay un animalito distinto (uno por cada cara) que tapa sus ojos con sus patitas o con sus orejas, que se pueden mover para jugar al juego de cu-cú,tras-trás.

Los dibujos de los animales son muy alegres, y en el interior de las partes móviles hay material que cruje suavemente, supongo que para para hacerlo más llamativo para los pequeños. Pero una vez más, fallé en la predicción de los personajes que iban a gustarles más.

No es de los libros con los que más tiempo han pasado Pequeñita y Chiquitín, pero nos ha venido muy bien por ejemplo para bajar a la piscina, como es de tela, estaba a salvo; o para llevarlo en salidas fuera de casa. Por supuesto, también lo utilizamos en casa.

miércoles, 12 de febrero de 2014

Nuestro primer "nuevo clásico": "El pollo Pepe"

Una de mis compañeras tiene un hijo un año mayor que Pequeñita. Ella fue quien me habló de El pollo Pepe cuando su hijo lo descubrió en la guardería. Por lo visto estaba entusiasmado, y no era algo únicamente suyo, por lo visto a todos los niños les pasaba igual. Me pareció curioso, pero la verdad es que creo que tampoco le di mucha importancia.

Cuando Pequeñita "conoció a Pepe" en la guardería con algo más de un año, pensé en comprar el libro para leerlo juntas en casa. Leí la historia en la tienda y creo que pensé que no era posible que ese fuera el famoso cuento que tanto éxito tenía. No me acuerdo bien, pero creo que no me lo llevé en ese momento. No sé porqué decidí hacerlo más tarde, supongo que en la guardería me hablaron de lo mucho que le gustaba, o que la propia Pequeñita lo vio en una tienda y dijo algo. No sé. El caso es que acabé comprándolo y el éxito no pudo ser mayor.

Es un libro muy sencillo, de apenas diez páginas, intercala "páginas normales" con páginas "pop-up" y acaba con un desplegable. El diseño de Pepe no puede ser más simpático, maneja muy pocos colores pero resulta muy vistoso. La portada es inconfundible con su fondo de color azul y el primer plano de Pepe. Chiquitín puede detectarlo a kilómetros de distancia.

Lo pueden disfrutar niños muy pequeños, según he leído está indicado para edades de cero a cuatro años. En mi caso está comprobado que funciona con niños a partir de un año: tanto a Pequeñita como a Chiquitín les ha encantado, y estoy deseando ver qué opina Diminuta.

No soy capaz de calcular la cantidad de veces que pude leerlo con Pequeñita, pero creo que con Chiquitín aún lo he leído más. A Pequeñita le encantaba que hiciésemos pedorretas en la tripota en relieve de Pepe; en cambio a Chiquitín esto no le hace tanta gracia, aunque hoy él mismo le ha hecho unas cuantas. Sin embargo, a los dos les divierte mucho que abra y cierre el libro rápidamente para ver cómo Pepe abre y cierra el pico, momento que aprovechamos para ponerle un chupete o meter la mano dentro. Hoy no teníamos ningún chupete cerca y, al llegar a la página en cuestión Chiquitín ha ido corriendo a buscar tres chupetes para ponérselos todo orgulloso.

Pequeñita era más dependiente de mí, le gustaba que yo se lo leyese una y otra vez, en cambio Chiquitín va directamente a por él cada vez que tiene ocasión, y puede pasar bastante tiempo el sólo con el libro; le gusta especialmente extender el desplegable de la última página. Es sin duda, por el momento, su libro preferido. No importa si está malito o cansado, si no tiene ánimo para ir sólo a buscarlo, nos coge de la mano y nos lleva hasta él.

La versión que tenemos es la "normal" (tamaño 19x19 cm y tapa dura), he visto que ahora han sacado otra de mayor tamaño y otra que incluye un muñeco de peluche. Ahora me da rabia ahora no haber comprado también la del peluche estas Navidades, sobre todo porque Chiquitín la vio y se emocionó al verla...

Sólo me surgen un pero y una duda sobre El pollo Pepe: el pero es que las pobres patas de Pepe no son muy resistentes para el trote que lleva... y la duda es si el texto rimará en su idioma original; esto último no es algo que me importe demasiado, porque nos encanta tal cual, pero es algo que se me ha ocurrido.

Estoy encantada con la recomendación de la guardería. Estoy segura que de no ser por ellos nunca me hubiera decidido a conocer a Pepe. Estoy segura de que se convertirá en un "nuevo clásico".

domingo, 9 de febrero de 2014

Mi propósito para 2014

De niña me encantaban los libros, podía pasar horas y horas leyendo. "De mayor" he abandonado bastante la lectura: tengo poco tiempo libre y soy bastante perezosa.

Tengo tres hijos pequeños y de lunes a jueves paso fuera de casa diez horas al día. Hasta aquí nada extraordinario. Así que, por desgracia, entre semana no tengo mucho tiempo disponible para estar con ellos, aunque el cuento antes de dormir no nos lo quita nadie.

Me encantaría que mis hijos disfrutasen de la lectura tanto como yo, y creo que leer sería también una forma muy bonita de pasar tiempo juntos. Así que aquí está mi propósito para 2014: recuperar la lectura a través de mis hijos, y que podamos disfrutar y compartir esta maravillosa afición.